AL-BATIN الباطن

La interpretación esotérica (ta’wil) del Corán (I)

Fuente: ismaelignosis

La población musulmana mundial de unos 1.600 millones de personas reverencian las palabras del Corán como la revelación de Dios a la humanidad. Cuando el Profeta Muhammad estaba vivo y guiaba a su comunidad, solo él era el intérprete y maestro del Corán aún sin codificar como texto.

El Corán es principalmente una recitación (como significa la palabra qur’an) y fue recitado por el Profeta Muhammad a su comunidad de creyentes cuando lo consideró oportuno en respuesta a situaciones y eventos específicos. Cuando el Profeta estaba vivo como guía autorizado por Dios, no había un «texto» o «escritura» oficial del Corán (como hoy) para que la gente tuviera sus copias. No había una clase especial de ‘ulama’ o clérigos que interpretaran el Corán de maneras muy divergentes en función de sus propias opiniones y conocimientos académicos. Dada la prevalencia y la popularidad de las interpretaciones demasiado literales y externas del Corán en el tiempo actual, el presente artículo ofrece diez argumentos que demuestran que el Corán contiene significados esotéricos (batini) y requiere una interpretación esotérica, llamada ta’wil. A esto le sigue una discusión sobre las fuentes legítimas de la interpretación esotérica (ta’wil) del Corán y luego una descripción general del método y el marco de ta’wil en la tradición shi’a ismaeli del Islam.

A. Introducción

B. Diez argumentos a favor de la necesidad del Ta’wil

C. Las fuentes legítimas del Ta’wil

D. El Ta’wil shi’a ismaelí en la práctica

E. El Ta’wil shi’a ismaeli en la actualidad

A. Introducción:

El Profeta Muhammad – El Corán Viviente: El mismo Profeta Muhammad era el “Corán hablante” y la máxima autoridad sobre el significado y la aplicación práctica de todo lo que recitaba, ya que el Corán (recitación) siempre estuvo presente.

Cuando el Profeta vivía, el Corán no era un «texto de lectura» sino una «recitación» profética a la que solo se puede acceder directamente a través de Muhammad. Esta es la razón por la cual el Corán mismo (versículos 2:151, también 62:2, 3:164), es visto como un testimonio de la historia y declara que el Profeta Muhammad “os recita Nuestros Signos, os purifica (yuzakkikum), os enseña a vosotros (yu’allimukum) el Libro (al-kitab) y la Sabiduría (al-hikmah), y os muestra lo que no sabéis”.

La explicación de la intención divina de la revelación fue una de las funciones que el Corán asignó al Profeta. El Profeta era la proyección del mensaje divino incorporado en el Corán. Él era el comentario vivo del Corán, indisolublemente relacionado con el texto revelador. Sin el Profeta, el Corán es incomprensible, así como sin el Corán, el Profeta no sería profeta en absoluto. Abdul Aziz Sachedina, («Razonamiento bíblico en el Islam», Revista de razonamiento bíblico, 5. Citado en Adis Duderija La importancia hermenéutica de los supuestos coránicos en el desarrollo de una hermenéutica de la Sunna del Corán basada en valores y orientada al fin). 

Hay poca evidencia de que el Profeta tuviera la intención de que el Corán se convirtiera en un texto canonizado con múltiples copias distribuido entre su comunidad para que pudieran interpretar el texto por sí mismos. De hecho, el Corán (17:106) dice que el Profeta recitó solo porciones del Corán a las personas en momentos específicos con el permiso y la aprobación de Dios. Así lo explica a continuación Sayyidna Nasir-i Khusraw, el filósofo musulmán ismaelí del siglo XI:

Si responden que el Libro de Dios, exaltado sea, guía al pueblo, les diríamos que el Libro no puede hablar sin un orador. Si afirman que el Libro es suficiente sin un expositor, desmienten el discurso de Dios, exaltado sea Él, que dice: 

“E hicimos descender para ti el Recuerdo (Oh Muhammad) para que puedas aclarar a la gente lo que fue hecho descender para ellos (anteriormente) y para que, quizás así, reflexionen. (16:44). Traducción de Bornez: E hicimos descender para ti el Recuerdo para que puedas aclarar a la gente lo que fue hecho descender para ellos (anteriormente) y para que, quizás así, reflexionen.

Así, decimos que Dios mandó a la gente reflexionar para que supieran que así como el Profeta, la paz sea con él, fue el ínterprete del Libro en su tiempo, de la misma manera, tiene que haber un expositor del Libro hoy. Además, Dios, exaltado sea, ordenó al Profeta que recitara el Libro a la gente a intervalos, es decir, de acuerdo con el tiempo, y que no les diera el Libro para que lo leyeran. Él ha dicho:

“Y un Corán, que hemos dividido (en partes) para que puedas recitarlo a la gente a intervalos” (17:106). Traducción de Bornez: Es un Corán que hemos dividido en pequeñas partes para que lo recites a la gente poco a poco y que hicimos descender gradualmente.

El tercer califa, Uthman, publicó una copia oficial del Corán basada en las versiones que circulaban entre algunos de los compañeros. Sin embargo, dos destacados escribas del Corán en los que había confiado el profeta Muhammad, Ibn Ma’sud y Ubayy ibn Ka’b, se opusieron al proyecto de codificación de Uthman.

Desde entonces, los musulmanes han estado en desacuerdo sobre el significado y la interpretación del Corán en numerosos aspectos. El género más popular del comentario del Corán se llama tafsir, que consiste en explicaciones legales, éticas, históricas, contextuales y religiosas de los significados externos y literales del Corán. Un área de desacuerdo para los intérpretes y exégetas musulmanes del Corán es si éste tiene un significado esotérico, oculto o espiritual que va más allá del significado literal y superficial de las palabras árabes.

En tiempos pre-modernos, la mayoría de los exegetas coránicos de los mutazilis, ash’aris, shi’as duodecimanos , sufis, filósofos y shi’as ismaelíes sostuvieron que el Corán ciertamente tiene oculto (batini) un significado espiritual e interpretaciones esotéricas (ta’wil). Solo los literalistas y los hanbalis no estaban de acuerdo con esto. Hoy, sin embargo, muchas interpretaciones del Corán, incluidas las de los fundamentalistas, los literalistas e incluso las principales traducciones, se han empobrecido porque se mantienen en el significado literal y superficial del Corán. Tal estado de cosas fue predicho por el mismo Profeta Muhammad cuando dijo: 

Llegará un momento para mi pueblo en el que no quedará nada del Corán excepto su forma externa y nada del Islam excepto su nombre y se llamarán a sí mismos por este nombre a pesar de que son las personas más alejadas de éste. Sus mezquitas estarán llenas de gente pero estarán vacías de la guía correcta.  (Moojan Momen, An Introduction to Shi’i Islam, 168) 

Este artículo ofrece una serie de diez argumentos para demostrar que el Corán, por su propia dimensión, debe tener significados ocultos, espirituales e internos revelados por la interpretación esotérica o ta’wil para ser coherente desde un punto de vista racional y lógico.

B. Diez Argumentos para la Necesidad de la Interpretación Esotérica (Ta’wil) del Corán  

1. El Corán confirma que tiene una interpretación esotérica y espiritual llamada “ta’wil”:

Él es quien hizo descender sobre ti la Escritura (Sagrada) en la que hay versículos unívocos (muhkamat) que son como la Madre de la Escritura (Sagrada) y otros que son equívocos (mutashabihat). Aquellos cuyos corazones están desviados siguen los que son equívocos, buscando crear discordia e interpretar su simbolismo. Pero su simbolismo sólo lo conoce Dios. Los arraigados en el conocimiento dicen:

«Creemos en Él. Todo procede de nuestro Señor».  Pero no reflexionan más que los dotados de intelecto. Y nadie será recordado excepto los poseedores de entendimiento interior (ulu’l-albab)

Traducción de García: Él es Quien te ha revelado el Libro [¡oh, Mujámmad!]. En él hay versículos categóricos de significado evidente, que son la base del Libro, y otros que aceptan interpretaciones. Los que tienen el corazón extraviado siguen solo los interpretables con el fin de sembrar la discordia y hacer una interpretación interesada. Pero Dios conoce su verdadero significado. Los que tienen un conocimiento afirmado, dicen: «Creemos en todos los versículos por igual, todos proceden de nuestro Señor. Sagrado Corán 3:7 

Los musulmanes han leído el versículo anterior de dos modos diferentes:

 1) En una lectura, la última parte dice así: “Nadie conoce su ta’wil excepto Dios. Y los que están firmemente arraigados en el conocimiento dicen: Creemos en él, todo es de nuestro Señor”. La primera lectura termina la oración después de “excepto Dios” y luego comienza una nueva oración. Esto significa que el ta’wil del Corán es conocido solo por Dios y por nadie más; históricamente fue favorecido por una minoría de musulmanes conocidos como literalistas, pero parece ser común en las traducciones modernas al inglés.

 2) En otra lectura igualmente válida, la última parte dice: “Nadie sabe que es ta’wil excepto Dios y aquellos que están firmemente arraigados en el conocimiento, diciendo: Nosotros creemos en él, todo es de nuestro Señor”. La segunda lectura, según la cual el ta’wil del Corán es conocido tanto por Dios como por un grupo de personas llamadas «los firmemente arraigados en el conocimiento» (rasikhun fi’l-‘ilm), es seguida por numerosos grupos de musulmanes entre los sunníes y los chiítas: los teólogos (mutakallimun), los filósofos (falasifah), los sufíes, los shi’a duodécimos y los shi’a ismaelíes. Esta segunda lectura está apoyada y es consistente con las reglas de la gramática árabe en la que el segundo verbo (yaquluna = “ellos dicen, ellos están diciendo”) describe el estado (hal) del sujeto de la siguiente manera: “Nadie sabe que es el ta’ wil excepto aquellos firmemente enraizados en el conocimiento (rasikhun fi’l-‘ilm) diciendo (yaquluna): Nosotros creemos en ello. Todo es de nuestro Señor”. Esto es similar a otras frases árabes como la ya’tika ‘Abdullahi wa-zaydun yaqulu: ana masrurun bi-ziyaratika = “No vienen ‘Abdullah ni Zayd diciendo: Nos agrada tu visita”.

 La primera lectura, que restringe el conocimiento del ta’wil solo a Dios, contradice otras partes del Corán y conduce a absurdos lógicos. La segunda lectura, que implica que el ta’wil del Corán es conocido por Dios y por aquellos firmemente enraizados en el conocimiento, está lógicamente respaldada por otros versículos del Corán que dicen claramente que ciertas personas conocen el ta’wil del Corán además de Dios mismo.

El papel del Profeta era enseñar, instruir, explicar y aclarar el Corán a los creyentes y hacerlo requería que supiera el ta’wil de lo que dice el Corán. El término «sabiduría» (hikmah) a continuación también se refiere al significado interno del Corán contenido en el ta’wil: 

  En verdad, Dios agracia a los creyentes al designar un Mensajero de entre ellos mismos, que les recita Sus versículos y les purifica y les instruye en la Escritura [Sagrada] y en la Sabiduría, cuando antes estaban en un extravío evidente Sagrado Corán 3:164  (ver también 62:2, 2:129, 2:151) 

Se les dice a los creyentes que remitan cualquier pregunta o desacuerdo a Dios y a Su Mensajero para recibir el ta’wil: Y si no estás de acuerdo en nada, luego refiérelo a Dios y al Mensajero si crees en Dios y en el Último Día. Eso es lo mejor y lo más hermoso para el ta’wil. – Sagrado Corán 4:59 (Nota del traductor: Esta es la versión en árabe y la traducción de Bornez:  ¡Oh, los que creéis! ¡Obedeced a Dios y obedeced al Mensajero y a los que de vosotros tienen autoridad! Y si discutís sobre algo, remitidlo a Dios y al Mensajero si creéis en Dios y en el Último Día. Eso es un bien y la mejor solución

Y os hemos hecho descender (también) el Recordatorio; para que expliques claramente (li-tubayyina) a la humanidad lo que se les envió, y que reflexionen. – Sagrado Corán 16:44 (ver también 16:64, 14:4) 

En el Día del Juicio, el ta’wil de todos los mensajes de Dios revelados a través de los Profetas se mostrará a la gente, incluidos los incrédulos, y todos reconocerán este ta’wil y se darán cuenta del interior y la verdad de las revelaciones de Dios:

¿Esperan algo excepto su ta’wil? El día que llegue su ta’wil, aquellos que lo habían ignorado antes dirán: “Los Mensajeros de nuestro Señor habían venido con la verdad (bi’l-haqq), entonces, ¿hay ahora algún intercesor para interceder por nosotros o podríamos ser devueltos atrás para hacer otra cosa de lo que solíamos hacer? Se habrán perdido a sí mismos, y perdidos de aquellos que solían inventar. – Sagrado Corán 7:53

(Nota del traductor ¿Acaso esperan otra cosa que la aclaración de la realidad a la que aluden sus versículos? El día en que se explique la realidad a la que alude la Escritura, quienes anteriormente la habían olvidado dirán: «Ciertamente, los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la Verdad. ¿Habrá alguien que interceda por nosotros o que nos haga regresar para que podamos actuar de manera diferente a como hemos actuado?» En verdad, habrán echado a perder sus almas y se habrá alejado de ellos aquello que inventaban». (Traducido por Bornez)

Dios le enseñó a Hazrat Yusuf (José) el ta’wil de los sueños y visiones, experimentado por él mismo y por otros:

«Y así es como tu Señor te escogerá y te enseñará a interpretar el significado verdadero de los acontecimientos y confirmará Su bendición sobre ti y sobre la familia de Jacob, igual que anteriormente la confirmó sobre tus antepasados Abraham e Isaac».  «En verdad, tu Señor todo lo conoce, es sabio». Sagrado Corán 12:6

«Y así, establecimos a Yusuf en la tierra para que pudiéramos enseñarle el ta’wil de los acontecimientos. (Traducción de Bornez: Así fue como establecimos a José en aquella tierra y para enseñarle a interpretar el verdadero significado de los acontecimientos Sagrado Corán 12:21

 «¡Señor mío! ¡Tú me has dado parte del gobierno y me enseñaste la interpretación de los acontecimientos!». (Tradución de Bornez, 12:101)  ¡Señor mío! Me has concedido autoridad y me has enseñado la interpretación de los sueños (Traducción Isa García)

Hazrat Khidr realizó una serie de acciones ambiguas ante el Profeta Moisés, actuaciones que que corresponden a un significado esotérico (ta’wil) que Khidr le explicó a Moisés antes de separarse:

“Esta es una separación entre tú y yo. Te informaré del ta’wil de aquello en lo que no pudiste tener paciencia… Y no lo hice por mi propia voluntad. Ese es el ta’wil de aquello para lo que no pudiste tener paciencia. – Sagrado Corán 18:78-82 (Traducción de Bornez: «Ha llegado el momento de que tú y yo nos separemos. Voy a informarte del verdadero significado de aquello con lo que no has podido tener paciencia. Aquí nos separamos. Pero te informaré sobre la interpretación de aquello con lo que no tuviste paciencia». (Traducción de Isa García).

2. El Corán se describe a sí mismo como signos (ayat), parábolas o símbolos (amthal) y cada signo (ayah) o símbolo (mathal), por definición, representa un significado simbolizado (mamthul), conocido como ta’wil. 

«Dios guía a Su Luz a quien Él quiere y Dios establece parábolas (amthal) para la humanidad» (24,35) . (Traducción Isa García «Dios guía hacia Su luz a quien Él quiere, y expone ejemplos para que la gente recapacite». (Traducción Bornez: «Guía Dios a Su Luz a quien Él quiere. Pone Dios los ejemplos para las gentes. Y Dios conoce bien todas las cosas»).

«En verdad, hemos declarado para la humanidad en este Corán todo tipo de parábolas» (mathal) (30,58). (Traducción de Cortés «En este Corán hemos dado a los hombres toda clase de ejemplos»). 

Y esas parábolas (amthal) hemos declarado para la humanidad este Corán para que puedan reflexionar (59,21).  (Traducción de Cortés: Proponemos a los hombres estos símiles. Quizás, así, reflexionen)

Las similitudes (amthal) requieren las cosas que están representadas por ellas y las cosas que están representadas son designadas por una interpretación esotérica (ta’wil). Por lo tanto, para lo que el Mensajero trajo y convocó en la revelación y la ley, hay una interpretación esotérica (ta’wil). Así, la interpretación esotérica (ta’wil) es necesaria. Hamid al-Din al-Kirmani, (Maestro de la Era, tr. Paul Walker, 67)

3. El Corán y otras revelaciones de Dios existen primero como un Espíritu o Luz inmaterial antes de que el Profeta las exprese en lenguaje humano. La interpretación esotérica (ta’wil) es el único medio para que los intelectos humanos «retornen» a la realidad espiritual del Corán.

El Corán dice claramente que existe originalmente en el corazón y el alma del Profeta Muhammad en la forma del Espíritu Santo:

Y que te hemos inspirado [Muhammad] con un Espíritu (ruh) de Nuestro mandato. No sabíais lo que era el Libro (kitab) y lo que era la Fe. Pero lo hemos convertido en una Luz (nur) por la cual guiamos a nuestros Siervos como queremos. Y, en verdad, guía a un Camino Recto”. – Sagrado Corán 42:52)

Entender “kitab” en el nivel de Libro o Escritura es distorsionar y reducir seriamente su significado potencial tal como se usa en el Corán.Es perjudicar la cualidad transparente de la palabra kitab. Según el Corán, ni Mahoma ni ninguno de los profetas anteriores se preocuparon por las Escrituras, algo que está escrito y leído; Hay un significado de «kitab» que es anterior a la idea de las Escrituras… Si por «kitab» el Corán significa la palabra dinámica de Dios, la antigua noción semítica de Palabra, podemos entender mejor por qué no existía el Corán (un libro compilado) como lo conocemos actualmente sobre la muerte del Profeta. (J.W. Fiegenbaum, La profecía desde la perspectiva del Corán, tesis doctoral 1973, Universidad McGill, 153; 184-85. En inglés pulse aquí: https://escholarship.mcgill.ca/concern/theses/pg15bj994)

El proceso de volver a la realidad espiritual y luminosa original del Corán se llama interpretación esotérica (ta’ wil) ya que la misma palabra “ta’wil” proviene de la palabra awwal, que significa “primero” u “origen”. Así, Sayyidna Nasir-i Khusraw dice: Participar en ta’wil significa devolver la palabra a su punto de origen. Sayyidna Nasir-i Khusraw, (Entre la razón y la revelación, 112).

4. El significado literal de numerosos versos coránicos en realidad contradicen la razón humana y esto implica que estos versos requieren una interpretación esotérica (ta’wil) acorde con el intelecto.

El Corán menciona el verbo ‘aqala (intelectar, razonar) casi 50 veces, diciéndoles a las personas que reflexionen, utilicen el intelecto y se comprometan racionalmente con sus versos; esto significa que el verdadero significado del Corán siempre debe ser consistente con la razón y intelecto. Pero numerosos versículos tienen un significado literal o externo que es contrario a la razón. Estos incluyen versos que hablan de humanos existiendo y jurando en forma de átomos (7:172); objetos inanimados como el cielo y la tierra escuchando y hablando con Dios (41:11); seres humanos o Adán creado de barro moldeado (38:71-72); la creación de los cielos y la tierra en seis días (7:54, 10:3, 11:7 y 25:59), etc. Tales declaraciones contradictorias en el Corán solo pueden resolverse si existe un significado interno o ta’wil de estos versos. Por ejemplo, el versículo 41:11 dice: “Entonces volvió hacia el cielo cuando era humo, y le dijo la tierra a él: Venid ambos, queráis o no. Dijeron: Venimos, obedientes”. Sayyidna Kirmani concluye  que: Dios es omnisciente y omnisapiente, y el cielo y la tierra son inanimados, carecen de mente y no tienen herramienta para hablar. Por lo tanto, en vista de lo absurdo de que cualquier persona sabia se dirija a lo inanimado, es necesario que haya, en Su mandato de los cielos y la tierra y su respuesta, un significado que haga verdadera la declaración de Dios y que sea racionalmente aceptable como sabiduría. Ese significado es lo que llamamos la interpretación esotérica. Por lo tanto, la interpretación esotérica es necesaria. Hamid al-Din al-Kirmani, (Maestro de la Era, tr. Paul Walker, 65)

5. El Corán contiene versos con palabras y expresiones tales que se requiere un significado esotérico más profundo (ta’wil) para que el mensaje del verso sea verdadero. Por ejemplo, el Corán dice literalmente que Dios quita la “mancha de Satanás” de los seres humanos y tranquiliza sus corazones adormeciendo a los seres humanos y derramando agua de lluvia desde los cielos sobre ellos: Él  envió sobre vosotros desde el cielo, lluvia para purificaros y quitar de vosotros el mal de Satanás y para afirmar vuestros corazones y vuestros pies.

Sayyidna Kirmani explica que la única forma en que este tipo de verso del Corán tiene sentido racionalmente es cuando términos como «somnolencia», «agua de lluvia» y «mancha de Satanás» tienen una interpretación esotérica (ta’wil) diferente del significado superficial literal. : Dado que la contaminación de Satanás está en los corazones y las mentes, no se puede suponer que el agua que baja del cielo y se palpa y se bebe pueda purificarlos, porque es imposible que la cosa sea así. Y si el agua que aquí se menciona es agua natural, todos se vuelven puros, tanto el creyente como el incrédulo. Por lo tanto, es necesario que para esta agua haya un significado que, si no fuera por ella, un absurdo habría venido de Dios al decir algo que es contrario a ella. A ese significado lo llamamos interpretación esotérica (tawil), explicación, elucidación y sentido interior. Sayyidna Hamid al-Din al-Kirmani, (Maestro de la Era, tr. Paul Walker, 65)

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